sábado, 13 de agosto de 2022

Suficientemente mejor

 

Quiero hablar. Tengo que hacerlo. 

Sólo sigo aquí. No sé qué hacer conmigo mismo. 

Quiero ser feliz. No lo soy. 

Me distraigo casi todo el tiempo de ello. 

Como si huyera. Clinamen

El mundo somos nosotros. Somos de verdad. 

Demasiados sueños; demasiado grandes. 

La mentira es un arma para sobrevivir. 

Los errores no se repiten iguales. 

Los recuerdos nos conmueven. 

Obligan a reconocerse. 

Perdemos mientras conocemos. 

Las palabras también ocultan. 

No quiero reconocer que pierdo la esperanza

poco a poco, sin poder evitarlo. 

Me resigno como uno más. 

No creo ni espero poder ser otro. 

El sentido está más adentro.

No puedo deshacerme de mí mismo, 

porque aún desconozco. 

Temo y espero que lo que no sé de mí mismo

cambie todo lo demás. Que sea algo mejor. 

Suficientemente mejor. 



jueves, 14 de julio de 2022

Aproximadamente yo


He vuelto a recular. No he podido, no he querido o sabido evitarlo. No me he resistido (o me he resistido) a la Verdad. 


Sólo sé que estoy contra mí mismo, 

cuando no sé quién soy.  

 

Borrón y cuenta nueva. Ya estamos a mitad de año. Pronto tendré 33. El tiempo no va hacia atrás. Borra, aniquila, reinterpreta el pasado, hasta llenar todo de olvido.  

 

Yo también seré olvido. Parece que tengo problemas en aceptarlo. 

Problemas serios.

 

No sabía quién era 

cuando me puse a escribir estas líneas. 

Hace tiempo que no escribo para mí. He estado demasiado cansado, 

demasiado avergonzado.  

 

Al final, todo se reduce a esto: exceso o medida. Qué va primero para ti, si eres capaz de mantenerlo. 

Sobre todo, si quieres.  


 

Me siento incapaz. En deuda por ser incapaz. Es la mejor manera que tengo de describirlo.  

 

No me comprendo. No todo el tiempo. Voy contra mí mismo en el momento menos pensado. 

Redescubro que no soy quien creo ser.  

Quien creo necesitar ser.  

El tiempo pasa. No va hacia atrás. La reinterpretación siempre nos acusa. No soy la persona que creía necesitar ser.  

 

Se acaba nuestro tiempo y vendrán otros, tan confundidos como los de hoy, nosotros. Que nos debatimos entre tinieblas por dentro.  

 

Pues dentro solo hay tinieblas. Misterio. El corazón es la oscuridad.

El abismo.  


 

Mi tarea es acusarme a mí mismo. Examinarme. 

Someterme a escrutinio, porque no puedo hacer otra cosa. Reconocer que no era  quien creía ser.

Siempre escribo para mí, 

pero me avergüenza reconocerlo.  

 

Creía ser alguien y resulta que no soy nadie.  

Creía que el mundo me necesitaba, 

pero soy yo el que necesita al mundo.

Hasta el último suspiro, la agonía de pertenecer a otros.  

 

El que suplica. El que no sabe osar, convencido.  

 

Tengo el arte. La representación. El refugio insuficiente.  

¿Quién necesita saber?


 

No tengo tiempo de otra cosa. El mundo es una saturación cotidiana. De confusión, de osadía. De impostura.  

 

Quiero saber a dónde voy. Pero no lo sé. O no me atrevo a reconocerlo. A efectos prácticos, es lo mismo. 

 

Voy hacia el olvido. Donde todo termina.  

 

Pero la vida es osadía, lucha, insumisión. Rebeldía.  

 

Pasa el día, la vida. La fricción con los demás. Perdidos por dentro; encontrados por fuera. Buscadores.  

 

El punto de encuentro es el mundo. La comunicación.  

 

Necesito ocupar mi tiempo, convencido de que vale la pena.  

 

No hay tiempo de ser otro.  



 

Suelo repetir, como mantras, mis frases. Mis refugios. Como grandes descubrimientos.  

 

Aspiro a que nada sobre.  

 

La justa medida es, ciertamente, un ideal.  

 

Soy una persona extraña, 

pero no estoy por descubrir. 

Estoy por someterme.  

 

Las pasiones borbotean, insumisas, por dentro, y no soy capaz de aplacarlas.  

 

Todos mis pensamientos son excesos. Se empujan, se apelotonan, 

se golpean entre sí, violentamente.  

 

Como una asamblea sin rey, sin concierto. Sin orden.  

 

Tiene que haber algo mejor que esto.  

 

Eso suelo decirme a menudo.  

 

Que valga la pena como sea.  

 

Que el mundo no sea sólo sufrimiento.  

 

Sufrimiento que se inflige uno mismo en su pensamiento, en lo más íntimo.

 

Soy la inquietud del mundo.


 

Tengo una seria tarea que continuar. La de examinarme a mí mismo. 

No es ninguna tontería. Es lo único serio y honesto, 

porque todo lo demás es fútil, vanidoso, traicionero.  

 

Es volver al principio, convencido, como antes (espero que un poco más convencido, cada vez), 

de que lo correcto ya lo conocía, pero me faltaba el valor (la experiencia) para reconocerlo.  

 

Publico nervioso, inseguro. 

Sólo es delirio la verborrea.  

 

Tengo la suerte de poder expresarme. De afinar mi discurso. La verdad está en los intermedios.

 

Creía saber quién era, y en eso se resume todo lo que he dicho.  

 

Yo, corazón vivo, ardor incontrolable, buscando el camino de vuelta  a la calma, la justicia. El restablecimiento del orden.  

 

El Paraíso perdido.  






lunes, 7 de febrero de 2022

Notas del móvil

Perdon por las faltas y el ansia. 
Solo hablo escondido. 
El impostor pospone demasiado. 
No soy pensamiento puro. 
Lo solemne da paso a lo ridiculo. 
Las premisas se eligen. 
Una idea es, basicamente, orden interno. 
El problema de las historias es que son mentira. 
Eres este momento. 
El problema del deseo es que tambien existe de lo que huimos. 
Percepcion es ilusion. 
Perdemos el tiempo queriendo cambiar a los demas, pudiendo cambiarnos solo a nosotros mismos. Porque el tiempo es nuestro, de cada uno y no de otros. Esto es dificil solo en la practica, que siempre puede cambiar. 

Nada mas personal que la amistad. Una emocion profunda. 
Juzgamos las cosas como somos. 
Nada me llena mas de orgullo que sentirme capaz de ayudar a otros. Llevar algo mejor su carga. Aunque solo sea un momento.
Es la unica maestria en la que todavia creo de verdad. La compasion. 
La vida es el arte definitivo. 
Enfoca las cosas como eres tú. 
No conoces las cosas. Te conoces a ti mismo tratando de conocer las cosas. Y te esfuerzas por ser comprendido. He aqui la desnudez humana por dentro. El afan revelado. Desmitificado. 
Solo nos conocemos a nosotros. 
Vivir es conocerse. Probarse. 
Todo lo aprendo de los demas. 
Nacer es ser alegre. 
Mucho que superar. Dentro de uno mismo. 
Infinito inabarcable. 
Acusar es solo miedo a ser acusado. 
Trabajar, fatigarse, es salir del paso. 
Los regímenes caen. El poder humano es inestable. Decadente. Caduco. 
El que excusa se acusa
El que acusa se acusa. 
No hay solo victimas en una persona. 
No se puede dar cuentas por todo. Por mas que nos torturemos. 
Torturarse no es dar cuenta de todo. No es justificarlo todo. Como individuo mortal, indefenso. Casi ridiculo, salvo por su noble razon. Tan fragil como el. En el momento que se desvanece, la razon muere con el. Se disuelve. Ya no es. Quien podra entender este misterio? 
Escribo notas en mi telefono sobre lo que dice la gente. Me desahogo como puedo. 
La gente quiere contar sus historias (unas, no otras) y que la dejen tranquila.
Nadie quiere que le hagan cambiar de opinion. 
Lo que ya sabemos. La cosa se sabe.
Todos tienen parte de razon. Lo mas dificil es reconocerlo de verdad. Porque unas partes nos  gustan mas. Es asi. 
Aprendo de otros. 
Lo que se puede criticar, se critica. Otra cosa es reconocerlo. 
Lo criticable es necesario criticarlo, para comprenderlo mejor. 
La fe sin razon no es fe en absoluto. 
La razon es el ardor mas intimo, mas profundo, mas sincero y noble de la fe. 
Le llega lo que ya ha asumido, porque no puede renunciar a ello. Y como no puede, no quiere. No es al reves. 
No te voy a pedir lo que no eres. 
El problema es que nos sentimos demasiado importantes. 
Tambien somos lo que nos averguenza, no solo lo que nos afean. No siempre es lo mismo ni coincide. 
Existir es razonar para el hombre. 
Me cuesta concentrarme. El mundo es irresistiblemente seductor en muchas de sus partes. Me abruma su aparente belleza. 
Solo tienes tu tiempo. Selo profundamente. Todo lo que puedas. 
A veces llega tarde la confesion, o el ataque, o la censura, o el perdon. 
Solo estoy enamorado de mi mismo. No conozco nada mas. Toda mi vida. 
Parte de ti mismo y recuerda que vuelves. 
En cada lance, cada argumento, pensamiento, duda. Cada empresa. No tienes mas que tu tiempo. La razon de tu tiempo. 
No echar la mierda es perecer con ella. Busca mejor como sacarla, si algo te importa de ti mismo. 
El paga por mas de lo que le toca. 
Me cansa la gente que me lo pone dificil.
Solo espero que me entiendas. 
Somos complicados. Mas para nosotros que para otros. 
[7/2 21:12] Victor: Lo que quiero decir es que solemos ver peor las cosas que nos afectan por la desesperacion de no poder cambiarlas
[7/2 21:12] Victor: Y hasta que nos resignamos, esa batalla inutil es solo sufrimiento, sin un fin que valga la pena
Pensar es definir, incansablemente. 
Me dedico a pensar. 
Importa salir del paso. De la dificultad, la angustia. Ya es bastante. Seguir adelante. 
Este sabe el truco. Ya no pica. Un esceptico de verdad. De los de antes. No se lo cree. 
El que cree mentiras empieza por creerse las propias. Soy amigo de los buenos aforismos. 
Le das donde mas le duele y no puede defenderse. Tan dificil es reconocer que son diferentes? Diferente no es irreconciliable. Es solo diferente. Cada vez mas fuera de contexto. O mas dentro? 
Tengo estima por mi mismo y solo eso me hace seguir adelante. Tener esperanza en ser mejor. Conocerme mejor. Para mi la misma cosa. Por si alguien escucha, quiero hablar de esto. 
Es bastante tratar de salir adelante. 
Me recreo en lo que quiero, como puedo. 
Es bastante expresarse, si se hace bien. 
Solo juego con las palabras. La palabra es juego. Estrategia. Ocultar. Querer ganar. Convencer es vencer. 
Lo que nos es mas comun es lo que amamos. 
Amor es lo que une. Lo mas comun es el amor. 
Lo que envanece envilece. 
Siempre hay mierda que quitarse de encima. 
Tambien envenenamos. 
Sobreexposición. Nada más. No esperee otra cosa. 
Lo que importa es lo que queda. 
Lo unico que uno puede hacer contra el frio es enfrentarse a el. Desde dentro. 
Amor. No se como, pero te has convertido en mi esperanza. 
Cada dia me hablo mas claro. Nada puedo hacer por evitarlo. 
Aqui no hay buenos y malos. Solo conocidos y desconocidos. 
Soy mi estilo de vida ahora. Mis condiciones. 
Vive cada dia como si fuera el ultimo. 
Realmente, un dia lo sera. 
Recuerda la unica certeza. 
El abatimiento es la pereza del melancolico. 
Solo lucho contra la desgana. 
La pereza siempre fue antes entusiasmo. Cuidado. 
No se explicarlo, pero hay algo que apesta en cualquier justificacion. Que llega hasta el alma. 
En la medida de lo posible, cada uno vive como puede. 
Perogrullo. 
Todo lo malo de la vida viene, sin excepcion, de creerse demasiado importante. De un ridiculo egoismo. El egoismo siempre lo es. 
No tiene tiempo porque no tiene ganas. 
No se puede ser siempre justo. Es solo un ideal, aunque sea el mas noble. 
El tiempo son ganas. Pruebatelo a ti mismo. 
Explicamos demasiado lo que no es tan importante. 
El mal solo se vence entregandose a el. Reconociendolo. La fuerza del mal es su negacion. La resistencia a admitirlo. Aceptarlo es dejarlo ir. 
Considera si no estamos hechos asi. 
Releo muy pocas cosas y espero no ampliarlas demasiado. Porque lo de fuera me hace cada vez mas esceptico. Por el contrario, la relectura me hace mas optimista en lo esencial, que es lo asequible. 
Atesoro en mi corazon cosas distintas que espero poder señalar aqui con detalle, para mi propio recreo y quiza tambien el de otros. 
Dios me libre de fingir nunca entusiasmo o falta de el. 
Es imposible no soñar con la grandeza de uno mismo. La humildad mas sincera es en secreto vanidosa.
Intento expresarme mejor. 
La paz solo puede ser por dentro. 
Cuanto mas firmemente creo algo, mas innecesario o inutil me parece expresarlo. 
Este mundo no merece salvarse. 
Recomiendo y sigo esto. Buscarse a uno mismo. Si, todavia. 
No es el mundo tan buen escondite. 
No soy una marca. Victor Medina no es una marca. Me da verguenza fingirlo. Demasiado tramposo, vil, indigno. Si. Busco dignidad, pero no cualquiera. 
Tengo algunas criticas que hacer, si a nadie le importa. Supongo que esta bien. O al menos, no esta tan mal. 
Parece haber cada vez mas divulgadores. Divulgadores de todo. A menudo suelo imaginarme una especie de absurdo en el que hay ya tantos divulgadores que han superado a los que no divulgan. Los que reciben la divulgacion. Todos quieren ser protagonistas. Mas que nunca. La competencia es feroz. Velada por una sonrisa cinica. Palabras de falso apoyo. Trucos de marketing. No te dejes engañar. Por ti mismo. El tiempo son las ganas. Soy mi vida cotidiana. Dia a dia, acepto o niego de mi lo que me place. Como el gatekeeper que detiene o deja pasar. Eso es la conciencia. Ser-se. 

En el cielo ya no caben estrellas y todas son cada vez mas pequeñas. 




domingo, 19 de junio de 2011

Avanti

Es como si otros igual de confundidos por existir que tú espantasen sus ideas de la cabeza y te empujasen a hacer cosas que en realidad no necesitas hacer, enrolarte en la existencia vana, rellenar tu tiempo, ocupar vacantes, entretenerte, consumir, todas esas cosas.

No digo que no sea necesario. Por supuesto que lo es. Eso también es parte de la vida, pero no toda. Mi manera personal de ver la ansiedad es la siguiente. Nada encajará por sí solo, no si no ponemos de nuestra parte. Todos decidimos ceder. Probablemente todos seamos culpables de lo mismo aunque no pueda ser demostrado en el presente. A ninguno nos gusta que nos digan lo que hacemos mal, lo que necesitamos hacer mejor, por nuestro propio bien, y el que diga que no es un mentiroso.

Nadie es autosuficiente y nadie tiene las reglas perfectas, ni el juicio perfecto ni la personalidad perfecta. Nada de eso existe. Todos somos falibles, débiles. Necesitamos el apoyo de los demás. Es cuestión de asociación.

Necesitamos sentirnos ordenados, recibir órdenes, además de hacer también lo que nos plazca. Es parte del equilibrio. Sin orden, nada existiría. Todo sería caos rotundo, más allá de la apariencia de la masa, del nihilismo, de la desigualdad…

Ser hombre es estar solo. Encajarlo y aceptarlo. La incomunicación es un hecho, pero que reposa sobre la existencia de la comunicación. De esa bella y remota posibilidad, al mismo tiempo enriquecedora, diversa. Casi infinita.

Voy a discernir claramente entre lo que creo y lo que quiero creer.

Creo que en realidad nada es definitivo. Ni nuestras acciones ni lo que no lo son. Que nada está exento de importancia pero que nada la tiene tampoco en demasía. Soy optimista ante los cambios; también ante lo que no cambia. Es muy fuerte el deseo de una influencia infinita. Y así sucede, solo que no siempre como nosotros queremos o como nosotros esperamos. Es necesario rectificar, además de inevitable.

Quiero creer que todo lo que hagamos nos será perdonado por nosotros mismos. Que la paz que reina en nuestra vida interior es el único camino, la única realidad verdadera. La que trasciende a la vida, a la existencia material. Evidentemente, no soy nadie con reputación para demostrar esa afirmación.

Es simplemente una idea, una suposición. Una conjetura si se prefiere. No tengo miedo a la muerte, pero sé que existe, que es el fin. No he sido capaz de mantener una visión fija de lo que supone este fenómeno. No es el fin de la existencia, sino de un individuo concreto, con sus atributos, como unidad viviente. Eso es lo que creo. La existencia no desaparece. No la de lo demás y todo es una unidad, una rueda de cambio, una expansión. La verdad sigue existiendo. Precede y sucede a los individuos mortales.

No es ninguna divagación. Existe la razón. La evidencia, la prueba de que existimos y es real. Por tanto, eso me anima a pensar que existir es un hecho con algún sentido, si bien vivir me resulta sencillamente una forma maravillosa de existir, de admirar la belleza, de cambiar y superarse, de conocerse y experimentarse. No puedo expresarlo con claridad. Me parece sencillamente un milagro remoto. Creo en el amor. No conozco el odio profundo. No tengo interés en hacerlo aunque alguna gente piense sensatamente que exista. No creo que vengamos de eso. Tan lógico me resulta su absurdo que no dudo en que se disipe. Por supuesto, respeto a los que lo defiendan hasta que se cansen.

No creo que sea una parte vital de la verdad. No creo que el odio pueda cambiar eso. Aspiro a sentir compasión por todos los seres vivientes, por mi mismo. A no desear todo lo que se me ha enseñado a desear. A olvidar que todo es terriblemente cierto y fallido. A amar, sin esperar nada a cambio, sin que sea un bien recíproco, ni una propiedad. Nada de eso. A sentir la paz. No quiero nada más.

Es más, no quiero seguir redundando en esa mellada idea de la elegancia moral. Me asquea ya sentir lo que no soy. Un ente imperfecto y locuaz, un aprovechado, un perezoso moralista y oportunista. No soy mejor que nadie. Es la pura verdad. Disfruto viviendo. Me alegro de haber existido. No guardo rencor a nadie. Sigo aquí. Eso es todo. No quiero conmover si no me lo merezco. No quiero colmarme de honores. No quiero engañar ni ofender a nadie. Quiero encontrar algo de pureza antes de morir, descubrir la verdad pacíficamente. No luchar jamás, no por lo que no creo. Eso, para mí, es todo.